CONCHA GARCÍA Imprimir


"Pelusa", 2004.
Estructura tubular, textil y motor. 32 cms. x 28 de diámetro.


"Trepadora roja", 2004.
Estructura tubular y textil. Dimensiones según instalación.

Exposición individual en la Galería Fúcares de Madrid.
Inauguración: 5 de mayo de 2004. Hasta el 5 de junio.

La Galería Fúcares de Madrid presenta una exposición individual de la artista santantanderina Concha García ( Santander 1960).

Las obras más recientes de Concha García establecen un contacto inquietante con la vida cotidiana. Estas obras condensan encuentros inesperados con una realidad que nos interpela, que nos pincha, que nos aborda en cada esquina, desde la mirada ciega de las pelusas callejeras hasta la demanda desbordante de un carrito de la compra cojo, pasando por la presunta paz de una tumbona que se retuerce recordándonos la imposibilidad del descanso.

El trabajo de García con los materiales encontrados (borlas, residuos, objetos abandonados, tubos, tejidos) consiste en una transformación de los mismos con el fin de capturar algunos de esos momentos en los que la realidad se resquebraja y nos reclama para una tarea que no comprendemos, sin sentido. Esta comunicación fallida del sujeto con su entorno se expresa en las piezas de esta exposición, en los restos que hablan de historias dobles, donde por ejemplo la alegre inocencia de una bici de niño se convierte en una maraña violenta que evoca crueldades infantiles.

A diferencia de obras anteriores de Concha García, donde exploraba el mundo interior y sus laberintos, en este nuevo conjunto de obras la artista se mete en el pajar de la vida y descubre que no es ella la que está buscando o encontrando, sino que, a su pesar, agujas intempestivas se clavan en los momentos más inesperados. Ese temblor de las borlas de lana, las masas retorcidas que se enredan en nuestros pies o sobre nuestra cabeza, toda esta proliferación azarosa que se despliega y nos parasita es la prueba de que vivimos rodeados de pequeñas catástrofes cotidianas. Concha García se empeña obstinadamente en atrapar esos acontecimientos milagrosos, y nos trae aquí las pruebas palpables, restos de naufragios mínimos envueltos en lana seductora y blanda, una lana que quizá encierre finalmente otra aguja, otro pinchazo.

Javier Sáez.


"Enredadora", 2004.
Estructura tubular y textil. 140 x 120 x 70 cms.


"Silla", 2004.
Estructura metálica, tubular y textil. 300 x 200 x 120 cms.


"Paisaje", 2004.
Malla y nylon. 130 x 124 cms.


"Tumbona", 2004.
Estructura tubular y textil. 160 x 80 x 65 cms.


"Carro", 2004.
Estructura metálica, tubular y textil. 102 x 61 x 83 cms.


"Laberinto", 2004.
Acuarela sobre papel. Díptico 215 x 150 cms. c/u.