JAIME DE LA JARA11 Ene 2007 / 24 Feb 2007
"Hoy, llevado sólo por el deseo de ver la extraordinaria altura del lugar, he subido al monte más alto de esta región, al que llaman -no sin razón- Mont Ventoux. Hacía muchos años que me rondaba la idea de esta excursión pues, como sabes, el hado, que mueve las cosas de los hombres, me ha hecho rodar por estas tierras desde la infancia, y este monte, visible de lejos por cualquier parte, está casi siempre ante nuestros ojos". Francesco Petrarca. A Dionigi da Borgo San Sepolcro, sobre algunas preocupaciones propias. Familiares, IV, 1. Aquí tratamos una figura ovoide, con forma de botella o pequeña calabaza, que se realiza en diversos materiales. La podemos encontrar producida en maderas de diferentes clases, pastas o plásticos. El material original de esta figura es la madera. En un principio se utilizó la técnica de la talla para conseguir esta forma de botella ovoide y más tarde se fabricó mediante el torno, en el momento que esta pieza empezó a tener un mayor auge y necesidad de una producción en serie. Su pie o base de apoyo suele ser completamente circular, producida por un corte secante a la base de la figura para darle estabilidad y equilibrio. La decoración de esta figura se realiza por medio de una policromía con su posterior barnizado o lacado. La figura está completamente pintada con una gran variedad de colores. Los motivos ornamentales son iguales, en forma y color, que los realizados en los diferentes gremios de la época. La figura que aquí tratamos, tiene un corte horizontal en la zona media de su altura, seccionándola por completo y generando una sección de forma circular. Cuando separamos estas dos mitades podemos comprobar que la pieza está vaciada por completo en sus dos mitades. Este proceso de vaciado ha sido producido por medio del tallado, del torno o con la técnica mas idónea para el material y época que nos encontremos. Esto deja en su interior una cavidad. Esta pieza ha sido ahuecada paralelamente a su cara exterior para posteriormente depositar en su interior otra pieza menor, de igual forma que la primera pero de menor tamaño. La sección, de la primera figura, tiene forma de escalón en su sección para impedir desplazamientos y favorecer su ensamble. Tras comprobar que en el interior de esta primera figura hay depositada otra, igual pero de menor tamaño, sacamos esta segunda figura. Comprobamos que, esta segunda figura con forma de botella ovoide, posee una policromía semejante a la primera. Posee detalles ornamentales, un apoyo y un material igual que ocurría en la primera. Siempre estas características estarán sujetas a dónde y cuándo fue realizada la figura. Además, podremos observar que esta segunda pieza posee el mismo corte y a una altura proporcional a la primera figura, seccionándola de igual modo y por completo. Al estudiar la sección nos encontraremos el mismo mecanismo de ensamble y que su interior ha sido vaciado del mismo modo que en la primera. Encontrándonos como única diferencia que esta segunda pieza es de menor tamaño que la primera. Tras comprobar estos detalles, como ocurrió al abrir la primera figura, también en esta ocasión, nos encontramos que su interior está hueco y además contiene una tercera figura. Este tercer descubrimiento, igual que el anterior, nos lleva a pensar que esta tercera figura será de las mismas características que la primera y segunda. Tras estudiar esta nueva y tercera, podemos comprobar que suceden las mismas circunstancias. El mismo tipo de policromía, la misma forma de botella ovoide, plano de apoyo, material, sección en la parte media y semejantes adornos que hemos encontrado en la primera y segunda. Como sucedió en la segunda figura, esta tercera pieza solo se diferencia de la segunda en su tamaño para poder ser albergada en el interior de la segunda. Cuando abrimos esta tercera, encontramos que, también y por tercera vez, esta figura ha sido sometida al vaciado de su interior, ocultando en su interior una cuarta figurita aun más pequeña de tamaño. En esta cuarta pieza de forma de botella ovoide, han sido realizados los trabajos que fueron realizados en la primera pieza: Forma, policromía, sección, ensamble, plano de apoyo y, como también podemos suponer, su vaciado. Todas sus características se repiten de nuevo, teniendo como única diferencia su tamaño. Algo que nos es sencillo de comprender e imaginar es que el volumen de su interior cambia como ocurría en la segunda y en la tercera figura. Por cuarta vez consecutiva nos encontramos con una quinta sorpresa, pero anticipadamente supuesta. Este quinto análisis nos lleva a aumentar la intriga y plantearnos una pregunta que seguro que todos nos podemos plantear ya: ¿De cuantas figuras consta esta pieza? Al someter a examen esta quinta pieza nos encontraremos otra vez que ha sido tallada del mismo modo hasta conseguir esa forma de botella ovoide. Pintada con detalles ornamentales como ocurría en las anteriores figuras y con la misma técnica en su policromía. Con una sección secante en su parte inferior para generar su perfecto apoyo y equilibrio. Pero cuando avanzamos en nuestro proceso de análisis, podemos observar que esta quinta pieza carece de una de las características que poseían las cuatro piezas anteriores. Esta quinta figura no tiene esa sección horizontal en su parte media y tampoco posee ese ensamble ni un hueco en su interior, aquellos que pudimos ver en las anteriores figuras. En esta ocasión esta quinta figura del mismo material que las otras cuatro es completamente maciza. Cuando observamos su tamaño vemos que es de una medida pequeña, haciendo que sea difícil de manipular para que su fabricante, por medios más o menos artesanales, pueda avanzar en su complejidad. El material, a este tamaño, ya no puede ser vaciado sin que corra peligro de fractura y dejar un espacio idóneo para una sexta pieza de semejantes características que las otras cinco anteriores. Todas estas piezas están decoradas con adornos y elementos orgánicos mediante la policromía y el pirograbado. Actualmente las podremos encontrar también decoradas por medio de la serigrafía. Parte de estos ornamentos suelen ser elementos florales, como en la mayoría de las decoraciones de la época y región donde se producen y se han producido principalmente estas figuras. Estas policromías, en las piezas de mayor antigüedad, suelen estar realizadas en colores saturados, cálidos y casi primarios, producidos con pigmentos locales. La parte inferior de estas figuras, de forma de botella ovoide, suelen ir pintadas por un único color o con poco detalle ornamental. En la parte superior de las piezas es donde se concentran la mayoría de los ornamentos y motivos. Su forma, repetición y disposición produce otra pregunta importante para la comprensión de esta múltiple figura: ¿Cuál de estas figuras del múltiple fue la que se realizó primero?¿La de mayor tamaño o la menor? A simple vista, siguiendo el orden de lectura que hemos llevado a cabo al analizar la figura, nos lleva, en un primer momento, a poder pensar que ha sido realizado de mayor a menor. Posteriormente, al tener lo anterior en cuenta e intentar comprender el proceso del fabricante, vemos que la pieza de mayor complejidad en su producción es la de menor tamaño, la quinta en este caso. Si realizamos un proyecto y planeamos un orden de trabajo, sabiendo que como resultado final es un múltiple de cinco figuras de un material determinado y que la de menor tamaño es la de mayor complejidad, veremos que la que determina el tamaño y orden es la de menor. El proceso de producción de este múltiple es de menor a mayor. Algo muy significativo cuando atendemos al significado de esta figura múltiple. Como síntesis de la realización de esta pieza se deberían seguir los siguientes pasos: Empezar por la de menor tamaño. A continuación encerrar dicha figura dentro de otra de un tamaño algo superior. Proseguir encerrando otra vez la última figura sobre otra de mayor tamaño. Y repetir este paso hasta que se considere oportuno o, como hemos visto en esta pieza, llegar hasta un total de cinco figuras. Estas figuras múltiples y de forma tan característica, de botella ovoide, son la simplificación formal y simbólica de uno de los elementos importantes de una sociedad y época concreta. Algo interesante de esta figura representativa es que no es originaria del lugar donde se produce como símbolo, del que todos pensamos, sino que ha sido adoptada y adaptada por el gusto. Cuando terminaba el siglo XIX, un viajero ruso que había estado recorriendo el lejano Oriente llevó al taller de juguetes de Saya Mamotov una singular figura que había adquirido en Japón. Dicha figura de forma ovoide, que había sido confeccionada en madera, adquiría una gran singularidad por albergar en su interior otra figura igual de menor tamaño y esta segunda una tercera. Así sucesivamente hasta alcanzar un número variado de muñecos y terminando con la menor de todas, que era completamente maciza. Este muñeco representaba a un sabio japonés llamado Fukuruma, quien aparecía relleno de otros tantos muñecos. Esta figura fue de gran interés para Saya Mamotov, quién decidió realizar una figura juguete de semejantes características. Esta nueva figura múltiple fue como un homenaje a las madres campesinas rusas de finales de aquel siglo. Pronto esta figura adquiriría el valor de un símbolo y fue recreado por la mayoría de los artesanos rusos de la época. A esa muñeca se la llamó Matrioshka. |
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