Madrid

15 Jun 2011 / 29 Jul 2011

Javier Ayarza "Extras"

La Galería Fúcares presenta en su espacio de Madrid la primera exposición del artista Javier Ayarza (Palencia, 1961)


Después de una trayectoria de más de 20 años, la obra de Javier Ayarza (Palencia, 1961) ha ido definiéndose progresivamente como una indagación constante sobre el propio medio fotográfico y sobre aquello que le es más consustancial, la posibilidad de construir una mirada sobre el mundo. La fotografía, por su capacidad de registro de lo real, esta inevitablemente caracterizada por su doble naturaleza como reflejo e imagen. Un sujeto que mira y un mundo que es observado, reflejado y fijado. Esta dicotomía, sencilla en su enunciado, esconde detrás un largo proceso de reflexión y construcción que se configura como la columna vertebral de la evolución de la práctica fotográfica.

La naturaleza “constructiva” de la mirada fotográfica, la capacidad de la imagen para “hablar” de lo real y construirlo es lo que Javier Ayarza ha asumido como eje central de su propuesta artística. Y lógicamente, es consciente de las implicaciones políticas que se esconden detrás de cualquier régimen de la imagen, pues en la medida en que hablan del mundo y lo transmiten, configurándolo, mantienen siempre una posición sobre el mismo.
Recientemente estamos asistiendo a una necesaria revisión de las relaciones entre acontecimiento, historia, memoria e imagen, que trata de restituir y actualizar la importancia de esta toma de posición en la construcción de una mirada sobre el tiempo presente. Este asunto no deja de ser también una interrogación sobre el realismo, en cuanto cuestión moral, y sobre la capacidad de la fotografía para construir representaciones capaces de aportarnos elementos para la lectura de las condiciones históricas de nuestro presente. El ámbito sobre el que se ha volcado prioritariamente Javier Ayarza, en su esfuerzo por desarrollar una práctica fotográfica generadora de imágenes en las que la historia se despliega y recompone sin cesar, es el territorio (su territorio).

Y si hasta ahora el trabajo se focalizaba sobre el paisaje, en Extras, su último trabajo, el referente es el aspecto humano de un acontecimiento fuertemente ideologizado en origen como es día de la fiesta del patrón del pueblo. Aquí, las imágenes se sitúan en una estrategia donde el acto de fotografiar da sentido a una materialidad informe y al borde de la disolución. Fijar esos actos en una imagen es sacar a la luz el germen de esa disolución y de su fracaso, es desvelar la imposibilidad de situarse en un presente que ha sido definitivamente desplazado por el peso del pasado.

El método, finalmente, opta también por disolver el orden de las cosas y recomponerlas a través del montaje en forma de cuadrícula. Con esta operación de reconstrucción se precede a re-exponer lo visible poniendo en primer plano la existencia de una mirada y una postura (la del artista) que une y relaciona los elementos que configuran la realidad.