Almagro

14 Dic 2013 / 17 Ene 2014

Álvaro Laiz "Wonderland"

ÁLVARO LAIZ

Wonderland
Los extraños habitantes del Delta Amacuro

Durante el Neolítico Medio el ser humano colonizó los bosques pantanosos del Delta del Orinoco. Un laberinto de manglares impenetrables y zonas anegadas que desde hace milenios ha sido el refugio de una de las últimas tribus originarias de Sudamérica. Los Warao.

Antes de la llegada de los conquistadores españoles, el Delta era un universo poblado por extrañas y poderosas fuerzas llamadas hebus. Los chamanes eran considerados los mediadores entre el mundo sobrenatural y el de los humanos pero no eran los únicos. Los Tida-Wena o transgénero disfrutaban de una consideración especial debido a su doble naturaleza, llegando en ocasiones a desempeñar el papel de chaman o wisiratu.

Durante ocho mil años el espíritu de los Hijos del Río ha sobrevivido en un universo paralelo, ajeno al paso del tiempo, pero la pérdida de su identidad cultural y la altísima mortandad provocada por la proliferación sin precedentes de enfermedades como el sida y la tuberculosis siembran serias dudas sobre su futuro.

Aisladas en lo más profundo de los pantanos del Delta pequeñas comunidades warao subsisten de la misma forma que sus antepasados. Allí aún es posible vislumbrar por un segundo aquel mundo regido por espíritus antes de que desaparezca del todo. La pervivencia de ciertos ritos animistas y la inclusión de la comunidad transgénero en la sociedad warao quizá sean los últimos vestigios de estas tradiciones precolombinas, nunca antes documentadas visualmente.