Javier Ayarza





La naturaleza “constructiva” de la mirada fotográfica, la capacidad de la imagen para hablar de lo “Real” es lo que he asumido como columna vertebral de mi propuesta fotográfica (artística), siendo consciente de las implicaciones políticas que se esconden detrás de cualquier régimen de la imagen, pues en la medida en que hablan del mundo y lo trasmiten, configurándolo, mantienen siempre una posición sobre el mismo.

Me interesa trabajar en la revisión de las relaciones entre acontecimiento, historia, memoria e imagen, tratando de restituir y actualizar la importancia de esta posición en la construcción de una mirada sobre el tiempo presente. Este asunto es, también, una interrogación sobre el realismo, como cuestión moral, y sobre la capacidad de la fotografía para construir representaciones capaces de aportarnos  elementos para la lectura de las condiciones históricas de nuestro presente.

El ámbito sobre el que he volcado mi esfuerzo por desarrollar una práctica fotográfica generadora de imágenes en las que la historia se despliegue y recomponga sin cesar es el “territorio” (mi territorio).



Sobre “ARCHIVO TERITORIO”.

Archivo Territorio, iniciado en 2016, aún en proceso, es un trabajo para un largo recorrido. Consiste en la creación de un amplio, exhaustivo y ambicioso archivo fotográfico de las comarcas naturales de Tierra de Campos y Cerrato de Castilla y León (Palencia, Burgos, Valladolid, Zamora y León) con especial incidencia en la provincia de Palencia y que espero sirva a la construcción visual contemporánea del mismo. 

Se trata de un  territorio, casi olvidado, aunque crecientemente anotado por escritores y artistas plásticos, debido a su valor fronterizo entre épocas y modos de vida, del, cada vez menos, medio rural castellano. Lugar donde las huellas del tiempo, aún casi borradas, permanecen como palimpsestos de una vida anterior que yace durmiente. Una arqueología fotográfica (o sea del Presente) que se asoma a la vetusta vida campesina, su arquitectura y urbanismo provisional y al paisaje campestre antropomorfizado que se fricciona con una precaria y casi imposible modernidad.

Aquí las imágenes se sitúan en una estrategia donde el acto de fotografiar da sentido a una materialidad informe y al borde de la disolución. Fijar esos actos en una imagen es sacar a la luz el germen de esa disolución y de su fracaso, es desvelar la imposibilidad de situarse en un presente que ha sido definitivamente desplazado por el peso del pasado.

Como método se ha optado por disolver el orden de las cosas y recomponerlas a través del montaje en forma de cuadrícula. Con esta operación de reconstrucción se procede a re-exponer lo visible poniendo en primer plano la existencia de una mirada y una postura (la del artista) que une y relaciona los elementos que configuran la realidad.

Así, de cada diégesis se han aislado los diferentes scripts para reagruparlos en marcos homogéneos a modo de un gran travelling.

Este archivo se encuentra en continua ampliación. Nunca está completo. Carece de forma pública. Se puede reorganizar en función de los diferentes intereses que surjan para su presentación. Acepta diferentes formas de exhibición: tamaño de imágenes, libro, proyección video (diaporama). Las fotografías siempre irán acompañadas de su referencia de archivo: Localidad, día/mes/año, número de archivo y hora de la toma, comarca y provincia. En algunos casos, textos e información en relación al referente fotografiado.